Diario de abordo día 167 - Enrico

ENRICO FONTANA


Diario de a bordo, día 167 - Medina del Campo, España







Habla el voluntario Enrico. Meses después de mi partida de mi tierra nativa, no puedo evitar mirar hacia atrás desde el momento en que dejé mi ciudad natal en una soleada mañana de mitad de abril para embarcarme en este viaje de descubrimiento de España y de mí mismo.

Como la mayoría de los jóvenes de mi edad, a los 25 años el lema "aprovecha todas las oportunidades" está presente en mi cabeza todos los días y a todas horas, desde que me despierto hasta que me acuesto. Fue esto, junto con algunas investigaciones en internet lo que me trajo aquí, a Medina del Campo, en el centro de España, para realizar el proyecto de voluntariado europeo "Voluntariado Europeo VS Despoblación".


Desde el primer momento identifiqué la ciudad de Medina del Campo como un lugar familiar, "mi casa". Debe ser por sus lugares llenos de historia, sus pequeñas y encantadoras calles que se ramifican desde la plaza principal para llegar a todos los puntos de la ciudad, la gente siempre dispuesta a regalarte una sonrisa o los viñedos a las afueras… Para mí es como si nunca hubiera salido de Pavía. También es cierto que he encontrado diferencias con respecto a mi país, pequeñas cosas que van desde la existencia de la "siesta" hasta el estricto respeto del código de circulación (casi desconocido en Italia).


Ah, sí… No puedo dejar de mencionar que, al igual que mi ciudad era la capital de Italia, Medina del Campo era la capital de España en la misma época.






Si la experiencia de voluntariado hasta ahora ha resultado agradable, también se lo debo a mis compañeras de aventura con las que he pasado unos meses fantásticos: Teresa, de la República Checa y Christine, de Alemania. A pesar de que hay "malentendidos" en la cocina sobre cómo y qué cocinar (como italiano este tema es realmente candente), ellas han resultado ser las mejores personas que he podido conocer, siempre colaborando y ayudando en cada actividad que realizamos juntos.


Desde el Ayuntamiento de Medina del Campo hasta Ascedis (una asociación de la ciudad que trabaja para garantizar más oportunidades a los discapacitados), desde Deses3 hasta Scooby (un refugio de animales) nos enfrentamos a nuevos retos cada día. Tener trabajos que hacer durante la semana en diferentes asociaciones nos estimula y nos ayuda a mejorar poniéndonos a prueba para superar cualquier barrera lingüística o de comunicación.


Si en estos primeros cuatro meses las actividades se han convertido poco a poco en parte de mi rutina, ahora comienza la parte más desafiante, aquella en la que descubriré cómo funcionan los proyectos europeos y cómo la asociación Deses3 trabaja en ellos. Además, en las próximas semanas tendré que empezar a desarrollar un proyecto personal que pueda introducirse en la comunidad. Tengo muchas ideas en la cabeza y espero que puedan hacerse realidad sin demasiadas complicaciones por culpa del covid.


En definitiva, si estos cuatro meses en " tierra española " han transcurrido de forma tan agradable y rápida, es gracias a todas las personas que me han ayudado y apoyado cada día en esta aventura: desde Sonia a Jonás, desde Damiana a Saúl, desde Darío a Carlitos (Agua de pan) y a todos aquellos que, con un mensaje, una charla o un vaso de cerveza, han enriquecido y hecho inolvidable el tiempo pasado aquí.


Fin de la transmisión, Enrico





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